El proyecto de las oficinas de Daimler se ha consolidado como un referente de éxito, no solo por su resultado estético, sino por la metodología de trabajo empleada. La estrecha colaboración entre el cliente, los asesores, los proveedores y el contratista general, GAYA, permitió transformar un desafío arquitectónico en un espacio corporativo de clase mundial.
La clave de este hito no solo radicó en el resultado físico, sino en una sinergia colaborativa única que transformó las juntas semanales en espacios de trabajo sumamente amenos y constructivos.
El proyecto de las oficinas de Daimler México AG en Downtown Santa Fe fue un proyecto de gran escala: 13,300 m² de construcción, diez niveles y cerca de 900 colaboradores que requerían un nuevo espacio para trabajar, colaborar y crecer.
Pero el reto no estaba únicamente en construir oficinas.
Daimler buscaba acompañar la transformación de su cultura organizacional con un espacio que promoviera una comunicación más abierta, el trabajo en equipo y una mayor interacción entre sus colaboradores. El diseño debía responder a nuevas formas de trabajar y, al mismo tiempo, mantener la identidad de una compañía global.
Para hacerlo realidad se integró un equipo multidisciplinario: USO Arquitectura estuvo a cargo del proyecto arquitectónico, JLL participó como Project Manager y GAYA asumió la responsabilidad de la obra como Contratista General.
El resultado fue una sede corporativa que llevó la visión de Daimler del diseño a la realidad constructiva.
Un proyecto pensado para colaborar
La nueva sede ocupó diez niveles de Downtown Santa Fe. La distribución respondió a las necesidades de las diferentes unidades de negocio de Daimler y a una nueva manera de entender el espacio de trabajo.
Entre el 80% y el 85% de la superficie se destinó a áreas abiertas, complementadas con salas de juntas, espacios colaborativos, zonas de encuentro informal y cabinas para llamadas privadas.
El noveno piso se destinó principalmente a servicios, con espacios como salas de juntas, auditorio, cafetería, comedor, site tecnológico y búnker de seguridad.
La propuesta de USO Arquitectura buscó favorecer la interacción y la colaboración. Menos muros. Más espacios compartidos. Una oficina pensada para una cultura organizacional en transformación.
Daimler también incorporó elementos que respondían a esta nueva dinámica, como áreas para concentración y relajación, mesas colaborativas y estaciones de trabajo diseñadas para promover una mayor interacción.
La coordinación como punto de partida
Un proyecto de esta magnitud requiere que cada participante tenga claridad sobre su responsabilidad y, al mismo tiempo, mantenga una comunicación constante con los demás.
Las reuniones semanales permitieron revisar avances, identificar necesidades y resolver temas de manera conjunta. Más que reuniones de seguimiento, se convirtieron en espacios de trabajo donde las distintas partes podían tomar decisiones y mantener el proyecto en movimiento.
Esta dinámica fue fundamental para avanzar de manera coordinada.
Diez meses para construir una nueva sede
La ejecución del proyecto tomó 10 meses y generó alrededor de 400 empleos durante su construcción.
El plazo implicó mantener una coordinación permanente entre equipos, proveedores y especialidades.
Uno de los principales retos fue la construcción de una escalera interna de acero para conectar los niveles correspondientes a las diferentes empresas. Para lograr que la escalera coincidiera en cada piso fue necesario trabajar con un topógrafo y coordinar los cálculos de ingeniería requeridos para su correcta ejecución.
La solución exigió una colaboración estrecha entre GAYA y el equipo de arquitectura, particularmente para llevar a obra las condiciones y cálculos definidos para el proyecto.
Otro reto apareció durante la ejecución.
La automatización de los sistemas de iluminación y aire acondicionado, así como la canalización para los equipos de audio y video, requirió ajustes una vez iniciada la obra. Esto implicó coordinar adecuaciones durante la ejecución sin perder de vista el avance general del proyecto.
Una ejecución basada en la sinergia
La participación de diferentes especialistas hizo indispensable una coordinación precisa.
El proceso involucró al cliente, al equipo de Project Management, al despacho de arquitectura, al Contratista General y a múltiples proveedores. Cada uno aportó una parte del proyecto.
La selección de GAYA también estuvo relacionada con la confianza en su equipo y en la coordinación entre sus áreas de Ventas y Operaciones, aspectos señalados como factores decisivos para la asignación del proyecto.
Como lo expresó Ernesto R. Ahedo, CFO de Daimler México AG:
“Todos los proveedores se seleccionaron a través de un proceso. La selección del Contratista General, en este caso GAYA, lo que nos gustó fue el equipo de trabajo que había, la manera en que estaba organizado el equipo y las herramientas que usan para darle un seguimiento a todo el proyecto”.
La frase resume uno de los principales atributos del proyecto: un equipo organizado, coordinado y enfocado en dar seguimiento.
Cuando llega un momento crítico
Los proyectos complejos siempre presentan situaciones que requieren atención inmediata.
La diferencia está en la capacidad de responder.
Durante la ejecución de Daimler surgieron ajustes técnicos, cambios y retos que debían resolverse sin detener el avance de la obra. La coordinación entre los diferentes equipos permitió atenderlos y encontrar soluciones conforme el proyecto avanzaba.
Así lo explicó Jesús Cano, SMO Policies and Procedures de Daimler México AG:
“El factor clave es saber administrarlos y resolverlos (los imprevistos). Creo que GAYA tuvo una muy buena participación en resolver momentos críticos y avanzar”.
La experiencia dejó una conclusión clara: un proyecto no se define únicamente por lo que sucede de acuerdo con el plan, sino por la manera en que el equipo responde cuando el plan cambia.
Un proyecto que deja huella
La satisfacción por el resultado también está presente en quienes vivieron el proyecto desde dentro.
“Me siento totalmente satisfecho del resultado de este proyecto, de la participación de las diferentes etapas que tuvimos que vivir, cada una tuvo su momento crítico. Lo importante es no quedarte ahí, es dar soluciones. En lo personal me queda esa satisfacción”, finalizó Jesús Cano.
Daimler representa una experiencia donde la colaboración dejó de ser un concepto y se convirtió en una forma de trabajar.
- Cliente, arquitectura, Project Management, construcción y proveedores trabajaron como un solo equipo.
13,300 m².
10 niveles.
Cerca de 900 colaboradores.
10 meses de construcción.
Un proyecto de gran escala que se hizo realidad a través de la sinergia entre todos sus participantes.
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