En la construcción, los sobrecostos no siempre se deriva del precio de los materiales, sino de decisiones tardías, aprobaciones pendientes o planos desactualizados. De acuerdo con el estudio FMI Project Management Study, apenas el 2.5% de las obras cumplen simultáneamente con el plazo, costo y alcance previstos.
La digitalización no cambia el precio del acero, pero sí reduce el costo del caos al conectar la información dispersa de un proyecto.
La tecnología no sustituye el criterio humano ni resuelve procesos desordenados; su objetivo es brindar información oportuna para que la dirección de obra pase de una postura reactiva a una preventiva.